A veces pienso un poco eso de que cuando uno se empareja se empieza a parecer al otro, después de cierto tiempo, resulta muy cierto. Con mi novio ya nos parecemos un poco físicamente, lo cual aumentó cuando dejé mi blonda cabellera por el estilo Lucía Jerez. Hoy tenemos gustos similares, comemos las mismas cosas, yo me hice un poco gamer, él dejó los juegos un rato, y así. Ahora hasta a veces reza el PadreNuestro en Misa, todo un logro.
No sé si esto aumente con el tiempo, lo que sí es que ambos hemos dejado claro que hay cosas que no vamos a transar ni cambiar, como ciertas mañas, etc. Quizás es normal que esto suceda, a veces uno adopta ciertas costumbres desde las amigas incluso. Quizás es una especie de reinvención de la identidad, producto de la fusión de dos personas y lalalá porque no quiero decir nada muy mamón.
Lo que sí sé es que de teenager, solía hacerme mega fan de las bandas que oían mis pololos, amigos con ventaja, etc.
Ahora no es tan así, al menos Pato no escucha Madonna ni Alejandro Fernández y yo no escucho Misfits...
Tammy
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