Esa tarde me fui al Santuario - o Basílica - de la Virgen Del Carmen en Maipú, a pedir por enésima vez que Renato me amara...Pero cuando iba entrando al Templo una especie de luz o de presagio me iluminó y me dijo : ése no es el hombre correcto.
Entonces en vez de pedir por su amor, pedí por su desamor.
La Virgen me ama y me escucha, de eso jamás dudé ni he dudado, así que no podía ser posible tanta sordera el último tiempo. Le pedí que Renato desapareciera y jamás volviera a ver su rostro en mi vida.También le pedí, si no era mucha la patudez, que me mandara un hombre bueno esta vez, porque ya estaba cansada de poner tantas veces la otra mejilla. Sólo si se podía esto último, le dije.
Tres días después Renato terminó conmigo argumentando que nunca me amó. Lloré y sufrí como nunca, pero creí aún más en la Virgen Del Carmen que al parecer me quiere harto.
Dos semanas después conocí al hombre de mi vida. Llevamos tres años juntos y pronto nos casaremos. Sin duda el día de mi matrimonio iré a ofrendar mi ramo a la Virgen del Carmen que me envió a tan maravilloso hombre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario