martes, 6 de marzo de 2007

Casandra,no te vayas! Cap 2 / Estreno!

Capítulo dos

Mi mamá y mi “tía”

De pequeña me hacían llamarle “tía” a una tipa que iba a mi casa con frecuencia, siempre y cuando no estuviese mi papá, y que se quedaba largas tardes conversando con mi mamá, hasta me mandaban a jugar al patio, pero me impedían entrar a la casa durante un rato, me decían: “estamos hablando cosas de grandes, así que usté Casandra, afuerita no más”, yo como niña obediente pues hacía caso y partía a jugar a los sarmientos – unas ramas de durazno que mi mamá ponía a secar para luego hacer fuego con ellas y cocer el pan – bueno, los sarmientos apilados hacían una gran montaña de más o menos dos metros que yo subía escalando desde chiquita con un cojín al hombro, me sentaba arriba y veía todo tan alto, tanta perspectiva, veía el mundo de otra manera, la lejana cordillera, los prados verdes de las parcelas circundantes, me hacían, de algún modo, pensar que estaba en otro lugar y me olvidaba por momentos de que solo era una niñita cuya única cualidad era ser inteligente y llevar buenas notas a la casa…

Estaba yo recostada con mi cojín en el sarmiento cuando quise ir a buscar a mi “hija” – un muñeco con forma de bebé- para mostrarle lo lindo que se veía el mundo desde arriba de mi pequeño castillo, entonces bajé dificultosamente, caminé hacía mi casa de piedra y entré, a pesar de la prohibición de mi madre, fue entonces cuando llegando a mi habitación, las encontré desnudas besándose bajo las sábanas floreadas que ese mismo día mi mamá había cambiado temprano…en su pieza contigua a la mía. En aquel momento poco o nada entendí, para mi era absolutamente anormal, sucio, asqueroso. Ver a mi mamá con otra persona, independientemente de su sexo, en esas cosas, con alguien que no fuese mi papá, me causó un asco que fue imposible sacar de mi cabeza, nunca jamás he dejado de sentirlo y creo que nunca se me borrará de la cabeza esa imagen, esa macabra imagen, que a los siete años corrompió mi infancia, violó mi conciencia y me arrebató todo cariño o apego hacia mi madre, de ahí en adelante nunca más la besé en los labios , como antes, sentía una repulsión que me daba rabia y pena a la vez, yo de sexo sabia muy poco, pensaba que cuado una pareja estaba así, desnuda, junta – me refiero a una pareja heterosexual - hacían pipí y ahí la mujer quedaba embarazada, solo con acostarse con el hombre y que ambos se hicieran pipi “ahí”, y bueno, después uno se ponía bien gorda y al tiempo después - ignoraba que el tiempo de gestación humana son cuarenta semanas, o nueve meses – uno salía por un tajito que le hacían a la mamá bien abajito en la guatita – yo nací por cesárea y mi mamá me mostraba que por ahí había nacido yo – y bueno, así era la cosa de los hijos. Pero hasta ese entonces no conocía el erotismo ni tenía conciencia de la prominencia de mi cuerpo, como siempre fui gordita nunca fui candidata a reina ni nada de eso, por lo cual, de pequeña me crié pensando que la belleza simplemente no residía en mi, y que quizás jamás me casaría. Pero no me importaba mucho porque yo y Mickey - mi esposo y amigo imaginario de apellido León - habíamos sido padres de Marian Dayanne León Muñoz, mi pelona, así que la cosa de los casamientos y todo eso me mantenía sin cuidado. Yo con mi pelona era feliz dándole harta agüita y jugo de naranja, por un hoyito que le abrí en los labios plásticos con la ayuda de un alambre, bueno, tiempo después me di cuenta que a Marian le estaban haciendo daño mis brebajes, puesto que su espalda olía mal y se hallaba en mediano estado de descomposición debido a la acumulación de agua en su cuerpo. Pero yo le ponía hartos chalequitos y no se le notaba ni en la carita a la Marian que estaba enfermita.

Mi mamá nunca supo que la vi con mi “tía”, quien continuó viéndose con mi madre a escondidas, como mas tarde me entere por fuentes externas, e incluso osaban concertar sus citas en casa de mi madrina, donde también yo tenía un “tío”.

1 comentario:

... dijo...

wuaaaaaa!! está wenísimo!! es super fuerte la historia , pero encuentro q está como bien contada! hay una parte si q como q se aleja de los q etsabas hablando la parte un poquito antes del final , lo de la muñeca es como un lapsus por lo q caché , pero bien! me gustó está como interesante el rollo de la infancia y la relación con el tema de lo sexual desde algo tan fuerte como ver a la mamá con la "tía"
mis congratuleicccchhhhhon lady!



chaito!