miércoles, 29 de agosto de 2007

Cristóbal Colón y su diario de navegación: Desacralizando al “héroe del descubrimiento”:

Desde pequeña oía decir a mi profesora que nuestra lengua y costumbres se las debíamos a un señor llamado Cristóbal Colón, que había descubierto nuestro continente, América. Pero ¿realmente le debemos todo eso a un ladrón?
(Reflexión personal)


DIARIO DE NAVEGACIÓN DE CRISTÓBAL COLÓN : ORÍGENES

El texto que hoy conocemos como el Diario de Navegación de Cristóbal Colón data de 1492, fue escrito desde el 3 de Agosto, fecha en que comenzó el viaje donde se “descubrió” el continente Americano. Este diario original se perdió, pero Bartolomé de las Casas publicó una síntesis de éste en su libro Historia de las Indias que se publicó recién el año 1875 (Durán Luzio , 1 ).
Por estas razones el texto que llega a nuestras manos es un texto reconstruido, que ya ha pasado antes por las manos de una persona y tal vez más, puesto que no se le tomó en cuenta sino alrededor de cuatrocientos años después, parece extraño que haya sido olvidado tanto tiempo, pero como en principio se pensaba que Colón había llegado a las Indias y no a un nuevo continente, este diario de navegación quedó en el olvido, sirviendo, años más tarde, como respaldo para la denuncia de Fray Bartolomé de las Casas en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias.

MANIPULACIÓN Y FALSIFICACIÓN DE DISCURSO
Más allá de los filtros por los cuales haya pasado este manuscrito, me importa realizar una lectura más desprejuiciada y abierta de la que se ha hecho hasta ahora: Cristóbal Colón en el mundo entero se asume como el “descubridor” de América y no hay más, podemos constatarlo en textos escolares, páginas web educativas, y casi en la mayoría de las fuentes informativas que existen al respecto de lo sucedido el doce de Octubre de 1492, se ha repetido siempre el mismo discurso que sólo muestra una parte de lo sucedido, curiosamente en los programas de estudio no se dá a leer el Diario de Navegación de Cristóbal Colón ¿existe información oculta? ¿es peligroso que los niños lea dicho texto y se generen una opinión propia al respecto? ¿hasta dónde Cristóbal Colón es el “héroe” del descubrimiento?.
El texto está escrito en días náuticos, donde en una primera parte, antes del doce de Octubre, encontramos una descripción muy breve de las leguas de viaje y del paisaje que se puede observar, llama la atención que se señale el día 9 de Septiembre, que “Anduvo aquel día diecinueve leguas y acordó contar menos de las que andaba, porque si el viaje fuese luengo no se espantase y desmayase la gente” (Colón,3), desde este día en adelante se dan dos datos respecto de la navegación : uno “real” (que no se comunica a la tripulación) y el ficticio, que se da a conocer a todo el mundo. Colón temía haber fallado en su estimación del viaje y por eso comienza a mentir en cuanto a las distancias recorridas, a esto añadimos que desde que salen del Puerto de Palos existe una obsesión por encontrar tierra, se hace alusión constante a señales de la naturaleza que indican la cercanía con tierra firme : “Aquí dijeron los de la carabela Niña que había visto un garjao y un rabo de junco; y estas aves nunca se apartan de tierra, cuando más, veinticinco leguas” (Colón,3) con estas explicaciones Colón día a día iba haciendo creer a la tripulación que las Indias están más cerca, siempre usando la misma fórmula e incluso las mismas leguas de distancia : “…vino a la nao un alcatraz, y a la tarde vieron otro, que no suele apartarse veinte leguas de tierra…” (Colón, 4).
Pero a estas alturas del relato nos nace otra interrogante ¿Colón era el Almirante del que se habla en el texto?, el narrador nos habla en tercera persona de este Almirante, sin embargo al principio del texto Colón dice haber sido proclamado “Almirante de la Mar Océana” por los Reyes Católicos, y luego del doce de Octubre este narrador cita entre comillas desde el Diario del Almirante, en el cual de describe en detalle cómo son las Indias y las personas que allí habitan, las características geográficas del territorio y descripción de la flora y fauna hallada en el lugar. Esta narración citada entre comillas corresponde a la segunda parte del relato, que va desde el doce de Octubre hasta el fin del Diario, en ocasiones se cita textualmente (y entre comillas) a este Almirante, y en otras se continúa hablando en tercera persona, sin embargo el texto finaliza con la siguiente frase: “Estas son finales palabras del Almirante D. Cristóbal Colón de su primer viaje a las Indias y al descubrimiento de ellas”. Esta mezcla de narradores en el relato puede equivaler en cierto modo al juego de espejos que realiza Hernán Cortés en su “Primera Carta” donde se encubre tras el Cabildo de Veracruz para hablar en provecho propio y desacreditar a Diego Velásquez. Podríamos decir que Colón hizo lo mismo en este juego de narrar en tercera persona al almirante, que es él mismo a fin de cuentas, pero al tomar distancia de su discurso, tomándolo como de otro, podría excusar algunas faltas cometidas durante el “descubrimiento” y acentuar las buenas acciones que se supone que realizaron en tierra, pero que contrastan absolutamente con la denuncia posterior de Fray Bartolomé de las Casas. Por ejemplo, Colón narra que cuando hallaban un pueblo mandaba revisar las casas para ver si había gente, y si ésta no estuviere allí, daba orden de no tomar nada : “ Mandó que no se tocase en cosa de todo ello…” (Colón,18), “…huyeron, desamparando las casas con todo lo que tenían; y mandó el Almirante que no se tocase en cosa.” (Colón, 18), “No le tocaron en cosa de ello” (Colón,18), esta reiteración parece ser más una excusa ante el Rey que una narración real, puesto que en la misma visita a un mismo lugar no era necesario repetir tantas veces que ellos nada se habían llevado de aquel poblado, sin embargo volvemos a encontrar una contradicción, ya que es impresionante la cantidad de veces que Colón repite la palabra oro y todas aquellas del campo semántico “riqueza” (perlas, algodón, riqueza, plata, especierías, etc) , esta codicia no sólo afectaba a Colón sino que a toda la tripulación, ya que cuando llegan a tierra firme señala : “…y que al que le dijese primero que veía tierra le daría luego un jubón de seda, sin las otras mercedes que los reyes habían prometido, que eran diez mil maravedís de juro a quien primero la viese” (Colón, 9).
Solamente la palabra “oro” se repite 137 veces a lo largo de todo el manuscrito, que consta de 76 páginas, entonces la palabra aparece alrededor de dos ocasiones por página, lo cual es excesivo pensando en que el fin último del descubrimiento supuestamente era evangelizar a estas personas y dar las tierras a los Reyes Católicos para que se sirvieran de ellas y de sus habitantes, pero creo que nuestro “héroe” se tentó con la idea de ser “…Almirante Mayor de la Mar Océana y Virrey y gobernador perpetuo de todas las islas y tierra firme que yo descubriese…” (Colón, 1), su viaje en ningún momento fue desinteresado, sino que siempre actuó movido por la codicia, al igual que todos los conquistadores que vinieron después de 1492.
Siguiendo el relato, la carabela Pinta fue la que primero vio tierra el día 12 de Octubre de 1492 pero Colón no nos indica en ningún momento el nombre del barco en el cual él va navegando, nos habla de la carabela Pinta y la Niña, pero la carabela Santa María no es nombrada en todo el diario, ¿En este navío viajaba Colón? ¿Por qué se oculta su nombre? Sin duda que una más de las tantas tretas de Colón para excusarse de cualquier suceso que pudiese ocurrir en su nave o en tierra, podríamos incluso decir que este “conquistador” era muy inteligente, sin embargo no deja de ser menor que manipule el texto narrado para su propio provecho y no en nombre de los Reyes Católicos o del evangelio como tanto pregona a lo largo de este diario.


SIGUIENDO EL ORO EN LAS INDIAS
Luego de tocar tierra firme el día 12 de Octubre, la trayectoria que sigue Colón está plenamente dirigida según la abundancia o escasez de oro que se encuentre, los encuentros con los nativos son narrados como pacíficos y la mayoría de las veces éstos huían, como más arriba dije que dejaban sus casas solas, en otras ocasiones se acercaban a los españoles e intercambiaban con ellos algodón o azagayas por cualquier cosa que trajeran los españoles, incluso tazas quebradas, que a ellos les parecían de mucho valor, “Traían azagayas y algunos ovillos de algodón a rescatar, el cual trocaban aquí con algunos marineros por pedazos de vidrio, de tazas quebradas […]Algunos de ellos traían algunos pedazos de oro colgados al nariz, el cual de buena gana daban por un cascabel […] mas es tan poco, que no es nada…” (Colón, 16). En su paso por las islas Guanahani y Cuba , Colón se da cuenta que son gente muy pobre de oro, ya que lo llevan en el cuerpo pero sólo en trocitos muy pequeños, y los indios le señalan que hay un Rey que tiene mucho oro, pero los nativos le temen mucho, sin embargo Colón dirige su viaje hacia este personaje que “…él señorea todas estas islas comarcanas y va vestido y trae sobre sí mucho oro […] ellos son tan pobres de oro que cualquiera poco que este rey traiga les parece a ellos mucho.” (Colón, 14), los nativos dicen llamarlo “El Gran Can” y señalan que es su principal enemigo, sumamente violento e incluso dicen que cuenta con un pueblo caníbal. Colón lleva a algunos nativos en las carabelas para que le leven donde este Rey, sin embargo éstos muestran mucho miedo y manifiestan su deseo de volver. Finalmente Colón en este primer viaje no encuentra a este soberano, que se convierte en su principal motivo para zarpar nuevamente en sus otros tres viajes, en los que sólo comprueba su poca capacidad como gobernante y el daño a los nativos se hace evidente, entre el primer y segundo viaje sólo la población de la Isla Española había bajado en cien mil habitantes, que morían poco a poco por el exceso de trabajo, la tortura y el contagio de enfermedades inexistentes en América antes de la llegada de los españoles.
Colón bien justifica su travesía con el hecho de conocer la mayor cantidad de territorio posible para hacer pronta relación de ella al Rey y tener una referencia más acabada de las especies que existían en América. Cito “...porque quiero ver y descubrir lo más que yo pudiere para volver a Vuestras Altezas…” (Colón, 14)

DISCURSO SUPERLATIVO: ¿INVENCIÓN O DESLUMBRAMIENTO?
Colón va encontrándose siempre con nuevas tierras, las cuales son más hermosas que las anteriores, así cada cosa nueva que ve supera a la anterior en belleza “…y la isla más hermosa cosa que yo vi; que si las otras son muy hermosas, ésta es más.” (Colón, 14)
El estado de éxtasis en el que cae Colón ante tal belleza tanto de paisaje como de habitantes lo lleva a superlativizar cada cosa que ve, de manera que sus grados de hermosura llegan a ser casi infinitos en este paisaje que él ve, y que cree que se trata de Cipango o las Indias, pero sin duda siente que Dios ha puesto lo mejor y lo más hermoso del mundo en este territorio: “que era la cosa más hermosa de ver que otra se haya visto…” (Colón, 13) .De esta manera Colón inventa nuestro continente mediante la palabra, impone una primera noción respecto de este rico y fértil territorio que despierta la codicia de los españoles en los posteriores viajes de colonización y conquista, aunque más bien yo los llamaría viajes de invasión, puesto que el diálogo entre ex presidiarios provenientes de España y nativos hablantes de una lengua desconocida era prácticamente imposible.

IMAGINARIO EUROCENTRISTA

Colón llegó a América con un imaginario eurocéntrico, que contemplaba sólo lo que ellos conocían como válido, genuino y verdadero, y todo lo que escapara a este margen no existía, era diabólico o debía anularse, es así como llaman a cualquier religiosidad nativa “secta” o “idolatría” y posteriormente este rasgo indígena llevaría a la despoblación americana, ya que quienes no querían abandonar sus hábitos religiosos naturales eran asesinados por idólatras, sin embargo llama la atención que ningún español fuera asesinado por cometer abusos contra los indígenas, ni por robar o explotar las tierras ajenas. Esto se manifiesta a lo largo del texto en la constante comparación que hace Colón de la flora, fauna y características de América, con las de España: “junto con la dicha isleta están huertas de árboles las más hermosas que yo vi, y tan verdes y con sus hojas como las de Castilla…” (Colón,11)
Aquí evidencia el símil de las hojas de los árboles con las que él ha visto en una ciudad específica de España, que es con la cual más se realizan comparaciones, debido a la procedencia de los Reyes que proporcionaron el dinero para este primer viaje : “… que hasta entonces no había visto peces que pareciesen a los de Castilla…” (Colón, 37)
El hecho de que la vegetación americana sea tan diversa y hermosa, y distinta a la que existe en España, hace que Colón cada vez se convenza más de que esta tierra sea algo muy similar al paraíso, sin embargo no muestra respeto por ella y sigue buscando oro en grandes cantidades, guiado por su codicia.


…Y LOS INDÍGENAS PENSABAN QUE ÉL ERA SU DIOS…

La más terrible bellaquería cometida en contra de los nativos, tiene que ver con que se les engañó desde un principio, ya que ellos creían que las carabelas y su tripulación eran venidas desde el cielo y eran alguna de sus deidades, como dice Colón : “y entendíamos que nos preguntaban si éramos venidos del cielo…” (Colón, 11), los españoles no sacan a los nativos de su error, sino que siguen actuando de igual manera para ver si así podían conseguir oro o riquezas: “Ellos también tenían a gran maravilla nuestra venida, y creían que éramos venidos del cielo” (Colón, 16)
Sin embargo, años después, cuando vinieron Pizarro y Cortés a nuestras tierras, se dieron cuenta los nativos que sus dioses no podían ser tan codiciosos ni malignos, lo cual desarticuló sus creencias y sentidos de la vida, ya que si los dioses no eran auténticos, pues nada lo era ni nada tenía sentido. Así entonces el daño además de físico fue también psicológico, ya que las civilizaciones americanas tenían un pensamiento mucho más complejo que el nuestro, que estaba sentado sobre su cosmovisión del mundo como algo sagrado, venido desde los dioses, quienes maldecían o bendecían a los pueblos de manera cíclica. Los españoles vinieron a romper este ciclo, y si no hubiese sido por la “inteligencia” de Colón al pensar en descubrir nuevoas territorios, quizás hoy no estaríamos inmersos en una economía que no nos pertenece, en un sistema político en el cual otros deciden por nosotros, y finalmente, una lengua prestada que conlleva costumbres y hábitos que no nos pertenecen ni jamás nos pertenecerán. La devastación además de monetaria y ecológica, fue también cultural, la cual jamás podrá ser reparada. Lo peor de esta historia es que la versión “suavizada” del “descubrimiento” de América sigue perpetuándose en el sistema escolar tradicional.


“Los descubrimientos españoles fueron el fruto de la perseverancia de un navegante genovés conocido como Cristóbal Colón (1451-1506) y cuyo nombre verdadero era Cristóforo Colombo.” (sic)
(Icarito online:2006)























Bibliografía directa

Colón, Cristóbal : Diario de Navegación

http://www.literaturalatinoamericana.cl.kz [14/12/06]

http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,38035857_152309071_148631573,00.html [14/12/06]

Bibliografía indirecta

Cortés, Hernán : Primera Relación

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