viernes, 17 de agosto de 2007

Vocación

Se nos tuerce la vocación a veces. Lo malo es que a veces, ya no se sabe donde encontrarla, porque ha tomado nudos y formas tan distintas, pero lo importante es que al final de todo...todo es circular...terminamos donde empezamos...mucho más cerca que donde creímos terminar.
Se nos muere la vocación? No creo, ella cambia, y nos cambia también un poco a nosotros. Creo que la Carlita Ochoa a pesar de sus salidas etílicas y su evidente falta de C.I. no estaba tan errada... porque todas las ramas algún día tocan el cielo.
Las quiero chicas, y gracias por acompañarme en este camino que de alguna manera terminará llevándome donde siempre quise terminar. Quizás algún día comparta con ustedes la pasión por educar. Pero hoy por hoy mi pasión es el derecho y más temprano que tarde terminaré más cerca de los tribunales de lo que creí cuando entré con ustedes, ilusa y animada, esa mañana del 7 de Marzo del 2005 a la sala 324. Quizás no seré jueza pero seré algo muy similar...quiero ser la Teniente Tammy...jajaja...si sé que suena raro...pero bueno, yo no tengo la culpa de que Dios me haya hecho tan inteligente y más encima libriana para ser más indecisa que todos...
Mi carrera es hoy un tramo de la carretera que deberé seguir para llegar allí. Y miren, qué azaroso es el destino. Que si hubiese quedado en Dº quizás hoy no tendría el valor para torcer mi destino de la manera que lo quiero torcer. El matrimonio quizás tendrá que esperar un año más de lo esperado. Pero me casaré siendo - y dejándose de hueveos - la Subcomisaria Tammy.
Lo decidí y se acabó. Me va a ir bien porque soy inteligente y más encima todos los ramos casi son de Dº. Son siete ramos apenas. Y lo escribo para que exista...
Se me torció la vocación, pero creo que nunca estuvo muy derecha.


Tammy

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