lunes, 20 de agosto de 2007

Hoy.

Hoy mi madre me regaló una Biblia.

Paradójico que ella me la regale porque ella la necesita más que yo. Por eso la admiro. A ella la palabra con C no la aterra como a mí. Y justamente por eso creo que me hizo este regalo.

Abrí sus páginas y leí el Salmo 23, mi favorito. Cerré los ojos ahogando una lágrima y no pude más que darle las gracias por conocerme tan bien.

Un día después de su cumpleaños se opera. Y no tiene miedo. No le tiene miedo a los grandes bisturíes ni a los pabellones, ni a las radiaciones ni a nada. Es chora. Como mi hamster peebulls, tal como ella, mi mamá ha aprendido a morder cuando le quieren quitar las cosas. A peebulls le doy chocolate, intento quitárselo y me muerde - no te metas conmigo , dice- así mismo ha desarrollado su sistema de defensa mi madre.

Con 43 años irá por sexta vez al quirófano, y escuchará mil veces nuevamente la palabra con C.
Y eso no le da ni la más miserable gota de miedo.
Eso, señores, eso, se llama valor.


Tammy

1 comentario:

Infinitas letras dispersas dijo...

Hola Amiga
que bueno lo de la biblia; reconforta mucho. es preciosa.
Oye niña fue grato hoy estudiar contigo, la verdad estoy ansiosa por la presentación, aunque tambiñen sabes que cosas anexas me tienen preocupada (you know it), bueno tu también estás pasando por un momento dificil, mucha fuerza amiga, ya sabes, oraré por ti
te quiero mucho.
lee 1 era corintios 10:13
Magda
y romanos 1:16